Modelo mecanicista de
la teoría hipodérmica.
teoría hipodérmica (el emisor de la
información tiene un efecto sobre el destinatario, sin que éste se de cuenta).
Se llama teoría ‘hipodérmica’ por cierta semejanza con la aguja hipodérmica:
los mensajes se consideran como una medicina inyectada en un cuerpo, que
produce sus efectos, pero sin que el paciente pueda controlar los resultados.
La teoría hipodérmica se desarrolla entre las dos Guerras Mundiales, y en la
práctica es una teoría sobre la propaganda.
Modelo
semiótico-textual.
Representa un instrumento más adecuado para
interpretar problemas específicos de la comunicación de masas.
En particular, a diferencia de antes, ahora se
subraya que hablar de un mensaje que llega, formulado sobre la base de un
determinado código, y que es descodificado sobre la base de los códigos de los
destinatarios, constituye una simplificación terminológica que puede inducir a
error. En efecto, la situación es la siguiente:
a) Los destinatarios no reciben mensajes particulares reconocibles,
sino conjuntos textuales;
b) Los destinatarios no comparan los mensajes con códigos
reconocibles como tales, sino con conjuntos de prácticas
textuales, depositadas (en el interior o en la base de las cuales es
posible sin duda reconocer sistemas gramaticales de reglas, pero sólo a un
ulterior nivel de abstracción metalingïstica);
c) Los destinatarios no reciben
nunca un único mensaje: reciben muchos, tanto en sentido sincrónico como en
sentido diacrónico.
El discurso
de los mass media no puede ser concebido ya como un mensaje aislado que va
desde el emisor a su destinatario. En la comunicación de masas dicho
discurso se caracteriza por estar inserto en un sistema social de
discursos, espacio público en el que circulan los discursos de los mass
media generando relaciones complejas con otros discursos.
Modelo
semiótico informacional.
representa la relación comunicativa de la siguiente forma:
Entre el mensaje entendido como
forma significante que transmite
un cierto significado, y el mensaje recibido como significado, se abre un
espacio sumamente variado y articulado.
En él entra en juego – desde el punto
de vista semiótico – el nivel en el que destinador y destinatario comparten las
competencias relativas a los diferentes niveles que fundamentan la
significación del mensaje; desde el punto de vista sociológico, en dicho
espacio aparecen las variantes relacionadas con los factores de mediación entre
individuo y comunicaciones de masas
(red de pequeños grupos, corriente a varios niveles, papeles de leadership de
opinión, hábitos y modelos de consumo de los mass
media, etc.).
Las correlaciones entre los dos
órdenes de motivos delimitan las posibilidades de la denominada descodificación
aberrante: en ella los destinatarios efectúan una interpretación de los
mensajes disconforme con las intenciones del emisor y con la forma en la que éste había previsto que se
llevara a cabo la descodificación.
El valor
epistemológico del Modelo Semiótico –
Informacional es considerable: indica a la investigación
mediológica que es indispensable englobar en la estrategia de análisis la
mediación de los mecanismos comunicativos sobre la determinación de los efectos macrosociales.
Modelo
psicodinámico.
Se les llama
psicodinamico por que la teoría que lo
fundamenta sostiene que la conducta es el resultado de una serie de
movimientos e interacciones que se produce en la mente de las personas. La
mente estimula la conducta, pues tanto la mente como la conducta influyen y son
influidas por el medio ambiente del sujeto.
Modelo de rito y comunión.
surge como una reacción de desencanto con las
visiones instrumentalistas de las tradiciones liberal, de responsabilidad
social y crítica, que suponían una fuente exclusiva y vertical. Para éstas la
comunicación es un medio para lograr efectos: informar, vender, lograr
satisfacciones personales, controlar, engañar... Pero dichas teorías no llegan
a explicar completamente el proceso de la comunicación. La tradición rito y
comunión trata de hacerlo enfatizando el papel del sujeto activo de la
comunicación.
El modelo parte del concepto de comunidad,
donde todos sus miembros tienen iguales derechos y tratan de lograr consenso en
las decisiones que afectan a todos. La comunidad es la base para la nueva
sociedad, que es una celebración de la diversidad cultural, una superación de
la cultura nacional tradicional y la creación de definiciones culturales
personales y de subculturas. Su modelo de ciencias está constituido por la
antropología cultural, la literatura (hermenéutica), el teatro, el arte...
(White, 1996a: 27)..
El rito congrega gente que está ya
relacionada entre sí por seguir un mismo ideal (fellowship) y por estar
en una comunidad. La gente se reúne para celebrar, representar, re-crear,
modificar y crear. El resultado es creación de cultura. La cultura se entiende
como "un sistema de significados compartidos y de valores expresados a
través de símbolos" (Newcomb, 1981).
Usar los medios es un ritual de comunión
donde se ve qué clase de cultura estamos creando. Allí se examina críticamente
lo presentado, y se celebran las creencias compartidas (Carey, 1977: 412). El
rito produce comunión entre las personas participantes. El rito es una
actividad que sigue una estructura o modelo, y crea participación en ese mismo
momento. El rito expresa experiencias colectivas y unifica emocional y
simbólicamente. Cada día el rito se hace más difícil por el individualismo, el
racionalismo, el relativismo, el nihilismo, el cientificismo y la modernidad,
como consecuencia del Renacimiento, la Iluminación y la Reforma.
Modelo
sociocultural.
el aprendizaje que se
da por medio de una sociedad y en el medio en que se desarrollan las personas,
el ser humano debe vivir dentro de una sociedad por que por medio de esta se da
el motor del aprendizaje y por índole el desarrollo para que se de esto es importante
tomar en cuenta dos aspectos importantes el contexto social y la capacidad de
imitación, el aprendizaje se da mejor cuando este se transmite a un grupo y no
a una sola persona.
151.Modelo Codificación.
Con la codificación-decodificación el público
puede resistir las lecturas dominantes y crear una cultura alternativa
(McQuail, 1994: 53-54).
Este modelo ha sido criticado por su linealidad
-Emisor/Mensaje/Receptor- por su concentración en el nivel del intercambio de
mensaje y por la ausencia de una concepción estructurada de los diferentes
momentos como una estructura compleja de relaciones. Pero también es posible (y
útil) pensar este proceso en términos de
una estructura producida y sostenida a través de la articulación de
momentos relacionados pero distintivos
-Producción, Circulación, Distribución/Consumo, Reproducción-. Esto llevaría a
pensar el proceso como una "estructura compleja dominante", sostenida
a través de la articulación de prácticas conectadas, cada una de las cuales, retiene sin embargo, su
carácter distintivo y tiene su modalidad específica propia, sus propias formas
y condiciones de existencia.
152.Modelo de convergencia.
El modelo de convergencia (Rogers y Kincaid,
1981: 31-78, espec. 33, 55 y 63-69; Kincaid y Schramm, 1975) se aplicó a la
comunicación de pequeños grupos. En él la comunicación es una construcción
social, que siempre exige diversos puntos de origen para tener un significado.
El contexto es siempre social y de colaboración en una acción desarrollada
juntos. Por lo tanto, si una persona no contribuye a la construcción de
significado, no es parte de la com-municación. Gracias a esta interacción
social en cada proceso de comunicación se construye un significado nuevo y
único.
Cada persona de la sociedad tiene una visión
única, pero a través de la comunicación interpersonal y mediada (negociación
cultural), se llega a un paquete común de significados y a una filosofía
pública. Asimismo los diferentes sectores tienen interpretaciones diferentes y
a veces opuestas. Pero se negocia y cada grupo puede reconocer algo de su
identidad en los valores comunes.
El modelo de Gerbner (modelo cultivo).
Según este modelo, el hombre vive en un
entorno o ambiente de símbolos.
“Nosotros aprendemos, compartimos, y actuamos
de acuerdo a los significados que sacamos de tal entorno” (Gerbner y Gross
1976: 173). Este entorno humano de símbolos fue ocupado primero por mucho
tiempo por la religión. Ella cultivó un tipo de cultura con su visión
específica del mundo, del arte, de la ciencia. Sus ritos, mitos y relatos eran
agentes de control a veces. Ellos ‘cultivaban’ un tipo de conciencia, por la
que lograban que la gente viera como ‘real’, ‘normal’ y ‘justo’ lo que cuadraba
con el orden social establecido (Gerbner y Gross, 1976: 173). Después este
entorno lo ocupó la educación formal por menos tiempo, y ahora lo ocupan
los medios masivos, especialmente la TV. Gerbner y Gross (1976: 178) aseguran
que la TV presenta un mundo simbólico y un ambiente, gobernado
principalmente por la violencia y la agresividad. Dicen que la gente está
expuesta sistemáticamente a esta visión selectiva y equivocada de la sociedad
en casi cada aspecto de la vida, una visión que tiende a formar creencias y
valores (Cfr. McQuail, 2000: 110-111). Dicen tener evidencias de que ver TV
produce miedo de ser víctima de la violencia, produce sospecha y alienación
(Gerbner, 1976)
Según este modelo, los medios ‘cultivan’ un
modo de pensar y unos valores típicos de una determinada cultura. Tales medios,
dando un diverso grado de atención a hechos, personas, instituciones, etc.,
‘cultivan’ un modo particular de ver la sociedad, sus tendencias, el puesto que
da a determinados grupos, etc. (Sorice, 2005: 155). Así la audiencia, mientras
es inducida a rechazar ciertos comportamientos, al mismo tiempo es invitada a
aceptar otros, precisamente los traídos por los medios.
Modelo de la
linealidad.
En ella la comunicación se entiende como un
proceso lineal, en el que la 'eficacia' de la comunicación está centrada en el
emisor, y el sujeto receptor es el polo más frágil y pasivo, que está
condicionado para imitar automáticamente lo que vea en los medios. Este modelo
se aplica en muchos aspectos: para la educación
("estímulo-respuesta"), para ver cómo las condiciones sociales
influyen en los efectos, para estudiar los efectos de la publicidad a corto y
largo plazo, para el difusionismo, para planificar los mensajes, y para darle a
la audiencia la información que busca.
Modelo de mito, rito y
foro público.
Muy vinculados a la teoría macro de rito y
comunión, están los estudios de los medios masivos como mito, rito y foro
público (Carey, ed. 1988; White, 1987). Esta teoría también forma parte de la
tradición de los estudios culturales. En ella son muy importantes los aportes
de Silverstone (1981, Inglaterra), Newcomb (1983, EE.UU.) y Carey (1988,
EE.UU.). Ellos piensan que los medios masivos más que un instrumento de
ideología o de degradación de la cultura clásica, son el espacio reservado a la
construcción de nuestra cultura común. Por supuesto, hay ideología en todo.
Pero más importante que el problema de la ideología es la problemática del
significado y de cómo se puede ser persona humana en cualquier situación.
Esta teoría considera que hay tres conceptos
necesarios para entender los medios masivos: el de mito de Claude Lévi-Strauss
(1973), el de rito de Víctor Turner (1982) y el de foro de James Lull (1988).
Modelo psicologista.
Modelo Psicologista: modelo
conductista o Estimulo-Respuesta
Comunicación da entender como la
recepción por los sentidos de estímulos naturales del medio ambiente y la
consiguiente conducta o respuesta por parte de quien lo percibe.
Modelo socio-cultural.
el
aprendizaje que se da por medio de una sociedad y en el medio en que se
desarrollan las personas, el ser humano debe vivir dentro de una sociedad por
que por medio de esta se da el motor del aprendizaje y por índole el desarrollo
para que se de esto es importante tomar en cuenta dos aspectos importantes el
contexto social y la capacidad de imitación, el aprendizaje se da mejor cuando
este se transmite a un grupo y no a una sola persona.
Modelo de Wilbur
Schramm.
es funcionalista, pero comienza a darle
importancia al contexto social (Sorice, 2005: 70)
El mensaje está en determinada etapa del
proceso, separado del emisor y del receptor. Y el mensaje consiste en una señal
o conjunto de señales organizadas y emitidas que el receptor interpretará. La
interpretación para el receptor puede tener un significado más o menos similar
o más o menos diferente que para el emisor.
La fuente emite un mensaje cifrado o
elaborado por un comunicador, este mensaje se dirige y envía a un perceptor o
descifrador, quien representa el destino del mensaje o de la señal emitida.
Este modelo se refiere a la comunicación humana interpersonal; en él se
aprecian las funciones específicas de cada uno de los elementos: la fuente como
comunicador-cifrador, el mensaje-señal y el destino como perceptor-descifrador.
En el tercer modelo de Schramm se integra un
aspecto más en el proceso de la comunicación que será determinante para la
elaboración, captación y comprensión del significado del mensaje. El campo de
la experiencia es la nueva característica que engloba en forma particular el
área correspondiente a los polos del proceso comunicativo: la fuente y el
destino, que se entrelazan o se hacen comunes en el momento en que el mensaje
emitido por la primera es captado por el segundo.
Las monocracias.
El positivismo justificó las monocracias,
utilizando una palabra ya introducida por
Bolívar antes en el léxico castellano
(Velásquez, 1985: 42).
Estuvo presente especialmente en Venezuela
(ya desde 1845). La fórmula positivista en Venezuela defendía el caudillismo
necesario (Arcaya, 1911: 36-39; cfr. Sosa 1985: 243), el dictador
necesario (Ballenilla, 1952: 174: cfr. Sosa, 1985: 120), el César democrático
(Ballenilla, 1952: 203), el cesarismo demagógico (Zumeta, 1902: 8;
cfr. Ballenilla, 1985: VII) y el gendarme necesario (Velásquez, 1985:
46). Todos estos apelativos venezolanos guardan alguna analogía con el estado
fuerte (de Comte y Taine), el César democrático (tal como se desprende
de las actuaciones del propio Cayo Julio); el gendarme necesario (de G.
Tarde y otros sociólogos franceses), y un eficiente estado democrático (cfr.
Velásquez, 1985: XXV).
En Venezuela a Juan Vicente Gómez se le llamó el
tirano liberal (Caballero 1993).
Monopolio.
El Monopolio es el caso en el cual, para un producto, un bien o
un servicio determinado, solo existe una persona o una sola empresa (monopolista) que
produce este bien o servicio.
Condición de exclusividad o clara ventaja o preponderancia en el
ejercicio de una función, en el control de un mercado,
en el ámbito político, etc. Se
debe tener en cuenta que este bien o servicio no tiene un sustituto; es decir,
ningún otro por el cual se pueda reemplazar sin ningún inconveniente por lo
tanto, este producto es la única alternativa que tiene el consumidor para
comprar.
La ‘neutralidad’.
Principio que rige la
actuación de los terceros en ciertos sistemas alternativos de resolución de
conflictos, como la mediación, en virtud del cual se garantiza que dicho
tercero no impondrá ni orientará el resultado del conflicto a aquel que se
corresponda con su propia escala de valores.




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